viernes, 22 de abril de 2011

EL VÍNCULO MATERNO-FILIAL

Durante su primer año el niño no tiene conciencia de poseer un cuerpo autónomo y diferenciado del de la madre.  Esta situación es altamente positiva para los dos.

La relación entre la madre y el lactante se realiza a través de los sentidos, el contacto físico y un intercambio de signos y señales que los dos han de aprender a utilizar como un lenguaje propio.

Así se va estableciendo poco a poco la comunicación entre ambos:

Señales y signos:  La madre emite "señales" que son percibidas por el niño y est se comunica con ella por medio de signos.  El signo es un término de aplicación general, en tanto quela señal es el uso específico de un signo anteuna situación concreta.

El contacto corporal:  No es tan solo  un acto de comunicación sino una verdadera necesidad para el bebé.  En su primera relación con la madre, además, hay que destacar también el papel de la vista y el olfato.

La comunicación visual y olfativa:  Una gran parte de las comunicaciones madre-hijo pasa por la mirada.  Con ella se establece ya el primer contacto cuando la parturienta mira a su hijo por primera vez.  A partir de esta comunicación  inicial, surgirán intercambios de otro tipo, pero siempre en estos estará presente la comunicación visual.   La comunicación olfativa es más important para el bebé.  El niño nace con el olfato completamente desarrollado, y por medio del mismo aprende rápidamente a reconocer a la madre o al adulto cuidador.

LACTANCIA MATERNA O ARTIFICIAL:  ASPECTOS PSICOLÓGICOS

La leche artificial para lactantes apareció en el siglo XX y desde el principio se generalizó por razón principalmente de sus ventajas prácticas:

  • Superior calidad de la leche industrial
  • Se evitan infecciones en el pecho y posibles contagios
  • La madre puede reintegrarse al trabajo o a su vida normal
  • Es posible un control más estricto  de la alimentación del bebé
  • Es la solución esperada ara aquellas mujeres que no producen suficiente secreción para amamantar a su hijo.
La  leche materna se ajusta en cada momento a las necesidades nutritivas del lactante y además cumple sus necesidades inmunológicas y afectivas:

  • Está disponibles en todo momento, a la temperatura adecuada, y no requiere preparación
  • Se obtiene y se consume fresca
  • Contiene anticuerpos que aportan defensas al niño contra posibles infecciones, en un período en que su sistema inmunológico es todavía inmaduro
  • Se ajusta a las necesidades del lactante
  • No se dan casos de intolerancia
  • Favorece la vuelta a la normalidad del aparato genital de la madre
Aunque las leches industriales ofrecen un grado elevado de calidad, salvo circunstancias particulares hay que preferir la materna.


Tomado de:  PEDAGOGÍA Y PSICOLOGIA INFANTIL,  Tomo 1